Oficina: (55) 2614 5527 | Whatsapp: 55 2324 0247 | [email protected]

Revista Digital

Leica M3: cómo es disparar con una cámara de 62 años.

Por Yunier Escobar.

Ha llovido mucho desde que Leica lanzó su famosísima Leica M3: una cámara telemétrica revolucionaria en todos los sentidos y que marcó, sin dudas, un antes y un después en la fotografía. Algunas de sus “innovaciones” ya habían sido inauguradas por cámaras de otros fabricantes, sin embargo, en la M3 Leica las unió a las suyas propias para lograr una cámara considerada una obra maestra: telémetro incorporado al visor, palanca de avance rápido en lugar de perilla, inauguración de la famosa y aún viva montura M, selección automática de líneas de cuadros en el visor para diferentes distancias focales, aumento de 0.91x en un visor grande y luminoso, corrección automática del paralaje, reinicio automático del contador de cuadros, entre otras.

La Leica M3 va más allá de todos esos detalles mencionados: externa e internamente es una cámara fabricada bajo los más altos estándares de calidad, no superados incluso por la mismísima Leica en sus cámaras posteriores. La M3 es un tanque, construida para durar muchísimos años. Su funcionamiento es completamente mecánico, con materiales resistente como el latón y el vidrio, sin nada de plástico. Su mecánica es famosa por su precisión y por lo silenciosa que es debido, entre otras cosas, a su obturador de seda y la baja tensión de los resortes que lo accionan.

Leica M3 con lente Summilux 35 mm y “gafas” para corregir el visor y el telémetro.

Pero, ¿podemos decir que hoy en día todos estos detalles son realmente importantes para elegir a la Leica M3 como una cámara de uso diario, considerando que las cámaras han evolucionado muchísimo desde que fue lanzada la M3 en 1954? ¿Qué puede ofrecer una Leica M3 que no ofrezca otra cámara?

©Yunier Escobar.
Tomada con Leica M3 y lente Summicron 50mm f/2 DR. El efecto de la imagen lo obtuve tomando a travez del vidrio sucio de una ventana. La iluminación es natural. Película Kodak Tri-X 400, escaneado directamente del negativo con Epson Perfection 3170 a 3600dpi.

Mi posición es neutra al respecto: aunque se dice constantemente que la Leica M3 es la mejor cámara de 35mm jamás creada por el hombre, creo firmemente que hoy día poseer una Leica M3 es más que nada una experiencia, y como todas las experiencias, hay mucha subjetividad en ella.

©Yunier Escobar.
Tomada con Leica M3 y lente Summicron 50mm f/2 DR. Película Kodak Tri-X 400, escaneado directamente del negativo con Epson Perfection 3170 a 3600dpi.

Es cierto: la sensación de tener esta cámara en la mano es, cuando menos, diferente a todo lo que haya experimentado con otras cámaras. La Leica M3 se siente y ve más como un instrumento de laboratorio que como una cámara tal y como las experimentamos comúnmente hoy. Así es también con todas las cámaras Leica anteriores con montaje de tornillo para la lente. Imagino que tiene que ver con el hecho de que Leica nace en una fábrica de instrumentos de precisión y sus cámaras tuvieron también esa manera de construirse. Leica ha perdido un poco ese estilo en cámaras más recientes con sus añadidos de plástico, más similares a las cámaras comunes del mercado.

©Yunier Escobar.
Tomada con Leica M3 y lente Summicron 50mm f/2 DR. Película Kodak Tri-X 400, escaneado directamente del negativo con Epson Perfection 3170 a 3600dpi.

En cuanto a calidad fotográfica, hay un detalle que me gustaría mencionar: aquí uno de los factores más importante es la calidad de la óptica y la verdad Leica es famosa además por fabricar lentes extraordinarias. Así que, sin dudas, una M3 con un Summicron (por ejemplo) debe producir fotografías estupendas.

Personalmente he descubierto que es difícil encontrar una lente antigua de Leica en óptimas condiciones hoy día por dos razones. La primera es que los recubrimientos y los vidrios son suaves, por lo que la mayoría estará rayado o tendrá dañado su recubrimiento. Y la segunda es que pueden tener empañamiento interno provocado por la utilización por parte de Leica de aceite de ballena en los mecanismos, que se evapora con los años y se acumula en los cristales internos.

Aunque una buena limpieza interna puede resucitar estos lentes, los recubrimientos o cristales dañados son un poco más difíciles de restaurar. Se dice que estos últimos no tienen mucho efecto en el resultado de la fotografía, pero aún así es difícil juzgar qué tanto afecta esto a la calidad final de la imagen en cuanto a nitidez y contraste.

Una alternativa es utilizar lentes de Leica actuales, pero ello implica un desembolso de dinero realmente importante.

©Yunier Escobar.
Tomada con Leica M3 y lente Summicron 50mm f/2 DR. Película Kodak Tri-X 400, escaneado directamente del negativo con Epson Perfection 3170 a 3600dpi.

Creo que he disfrutado mucho el visor de esta cámara: grande, luminoso, nítido, limpio. Puedo encuadrar y enfocar con ambos ojos abiertos sin problema, cosa que permite tener una vista completa de la escena y un mayor contacto visual con el modelo o motivo. Es realmente muy fácil enfocar rápidamente con el telémetro, mucho más sencillo que con una réflex de enfoque manual. Y algo importante: no hay retraso en el obturador, así que para quienes sean un Cartier-Bresson, esta cámara es ideal para capturar esos momentos decisivos que depende de fracciones de segundo.

©Yunier Escobar.
Tomada con Leica M3 y lente Summicron 50mm f/2 DR. Iluminación artificial de tungsteno. Película Kodak Tri-X 400, escaneado directamente del negativo con Epson Perfection 3170 a 3600dpi.

Otro detalle interesante hablando sobre calidad: es posible obtener una mejor nitidez con una Leica por dos razones. La primera es que la alta calidad del visor y el telémetro ayudan sobremanera a tener precisión en el enfoque. La segunda es que hay menos vibración por la ausencia del espejo típico de la réflex. En mi experiencia, no he obtenido imágenes trepidadas aún con velocidades bastante bajas como 1/20 segundos.

Claro, muchas cámaras digitales hoy son capaces de brindar todas estas características y más, así que el tener una Leica M3 es básicamente vivir la fotografía desde una perspectiva diferente, mucho más clásica, y por qué no, glamurosa. La Leica M3 es una cámara que querrás llevar a todos lados y eso sólo puede hacerte bien, ya que te inspirará a tomar más y mejores fotografías.

Dicho todo esto, ten en cuenta que una Leica M3 puede requerir servicio para ser usada a plenitud, si es que no se le ha realizado recientemente.

¿Tienes una Leica M3? ¿Qué opinas?

Compartir en:

Etiquetas:, ,

Instituto IMAGO

IMAGO - Instituto Superior de Artes Visuales es la escuela de fotografía reconocida por crear los cursos de fotografía más completos en Ciudad de México D.F. Síguenos en Twitter y en Facebook.

Deja un comentario

Contacta:

(55) 2614 5527 | 55 2324 0247
[email protected]

Contacto:

Oficina: (55) 2614 5527
Whatsapp: 55 2324 0247.
[email protected]
Tlacotalpan 92, Roma Sur, Cuauhtémoc, Ciudad de México, CP: 06760