Una de las cuestiones que genera muchas confusiones en el mundo de la fotografía digital es el uso correcto de la sensibilidad (ISO). ¿Por qué? La mayoría de los fotógrafos son más o menos conscientes de la importancia de evitar el ruido en las imágenes digitales, ya que, a diferencia de lo que ocurre en la fotografía clásica (química), dicho ruido no es "estéticamente agradable". Esto se debe, en parte, a que el ruido digital no se comporta de manera uniforme en todo el sensor, sino que aparece de manera más pronunciada en las zonas de sombras de la fotografía.
La confusión radica en qué hacer para evitar o minimizar dicho ruido en las tomas. A continuación, intentaré explicar cómo se comporta la sensibilidad en la fotografía digital y la manera de obtener los mejores resultados en nuestras imágenes.
El sensor de imagen
Lo primero que debemos conocer es que el sensor digital está compuesto por millones de fotodiodos. Estas son pequeñas celdas sensibles a la luz que, gracias al efecto fotoeléctrico, generan una carga eléctrica proporcional a la cantidad de luz que reciben. Esas cargas eléctricas generarán los píxeles una vez se hayan convertido a datos digitales. La unión de todos los píxeles construye finalmente la imagen digital.
Podemos encontrar dos tecnologías diferentes en la fabricación de los sensores: CCD (Charge-Coupled Device) y CMOS (Complementary Metal-Oxide-Semiconductor). La mayoría de los sensores CMOS actuales pertenecen a la familia Active Pixel Sensor (APS), en la que cada fotodiodo integra su propio amplificador. No me detendré a explicar cada una de estas tecnologías. Solo anotaré que la inmensa mayoría de las cámaras actuales incorporan un sensor del tipo CMOS. En sus primeras generaciones, el diseño CMOS tendía a mostrar más ruido de patrón fijo (FPN) que los CCD; sin embargo, los modelos actuales corrigen electrónicamente este patrón, haciendo que el FPN sea prácticamente indistinguible a sensibilidades bajas. El ruido general de la toma comienza a hacerse visible a medida que ajustamos valores más altos de sensibilidad. Veamos por qué sucede esto.
ISO Base (o Nativo) y Dual Gain
A nivel físico, los fotodiodos tienen una capacidad óptima para recolectar luz antes de requerir cualquier tipo de amplificación. A este punto de partida lo llamaremos ISO NATIVO (o ISO Base). Es el nivel de sensibilidad donde la cámara ofrece su máximo rango dinámico y la mejor relación señal/ruido. Este valor varía según el fabricante; por ejemplo, en muchas Canon o Nikon suele situarse en ISO 100.
Sin embargo, la tecnología ha evolucionado. En la actualidad, muchos sensores modernos incorporan arquitecturas de Ganancia de Conversión Dual (Dual Gain). Esto significa que el sensor cuenta con dos circuitos analógicos independientes, ofreciendo dos ISO nativos reales (por ejemplo, ISO 100 e ISO 640). Al saltar al segundo ISO nativo, la cámara cambia de circuito, permitiendo disparar en condiciones de poca luz con niveles de ruido sorprendentemente bajos.
Entonces, ¿cómo es posible que la cámara me ofrezca otros valores ISO intermedios o superiores?
ISO Nominal (Amplificación analógica)
Cuando subimos el ISO de nuestra cámara (por ejemplo, pasamos de ISO 100 a ISO 200), estamos indicando al exposímetro que reduciremos la exposición. Es decir, dejaremos entrar la mitad de luz al sensor (ya sea cerrando el diafragma o aumentando la velocidad de obturación).
Al llegar menos luz, la señal eléctrica generada por los fotodiodos es más débil. Para compensar esto, el hardware de la cámara aplica una ganancia analógica (un multiplicador de voltaje eléctrico) a esa señal antes de que pase por el conversor analógico-digital (ADC).
Para entenderlo mejor: al seleccionar ISO 200, la captura se realiza con un paso menos de luz y el amplificador del sensor aplica una ganancia eléctrica aproximada de ×2 sobre la señal original.
Hasta ahora está muy bien. Pero, ¿por qué aumenta el ruido cuando subo el ISO? La respuesta es sencilla: el circuito no distingue entre la señal de luz y el ruido de fondo. Al aplicar ganancia analógica, se amplifican ambos. Y será más visible cuanto más suba la sensibilidad, siendo mucho más notoria su presencia en la zona de sombras, ya que es ahí donde los fotodiodos generaron la señal eléctrica más débil.
Fig. 1. Esquema amplificación ISO.
ISO Digital (o forzado) y tercios de paso
Además del ISO nominal y el ISO nativo, existen ajustes que la cámara realiza por software. Aquí es importante hacer una distinción según la tecnología de la cámara:
- Ganancia analógica y ajuste digital: En muchos sensores recientes, algunos valores intermedios se consiguen con pequeñas etapas de ganancia analógica, mientras que otros recurren a una combinación de ganancia y ajuste digital. Por eso, conviene comprender que la forma en que se construyen las fracciones de paso (si son puramente analógicas o híbridas) depende del diseño de hardware específico de cada cámara.
- El ajuste por software (ISO Forzado): Si la cámara es de una generación anterior y su hardware solo admite amplificar en pasos completos, al seleccionar un ISO 125, la cámara aplica la ganancia analógica del ISO 100 y luego el software interno estira la exposición +1/3 de paso digitalmente.
Donde el ISO forzado (o digital) siempre es evidente es en los valores "Lo" (Bajos) o "Hi" (Altos):
- El caso del ISO 50 (o Lo-1): Físicamente, el sensor no puede bajar de su ISO nativo 100. Al usar ISO 50, la cámara sobreexpone la toma (deja entrar un paso más de luz) y luego el software oscurece digitalmente la imagen para que luzca correcta. Esto tiene un costo: se pierde un paso entero de rango dinámico en las altas luces.
- El caso de los ISO H1, H2: Si el amplificador analógico de tu cámara llega a un máximo físico de ISO 6400, al seleccionar H1 (equivalente a 12800) la cámara mantiene esa misma ganancia analógica y, después de la conversión analógico-digital (ADC), multiplica digitalmente la señal para obtener un paso adicional de luminosidad. Esto implica exactamente la misma relación señal/ruido que tendrías si dispararas a ISO 6400 y empujaras el archivo RAW +1 EV en el software de revelado: no genera ruido extra, pero tampoco mejora la calidad. Por este motivo, solo compensa usar estos valores extendidos cuando fotografías en JPEG y necesitas la imagen lista desde la cámara; si trabajas en RAW, es preferible quedarte en el ISO nominal más alto que ofrezca el amplificador de tu equipo y aplicar el ajuste de exposición en postproducción.
En sentido general, no es recomendable la utilización de los valores de sensibilidad forzados extendidos (Low / High) —por lo menos cuando la captura se hace en RAW—, ya que traen aparejados pérdida de información, reducción del rango dinámico y degradación del color.
Conclusiones
De todo lo anterior se desprenden las siguientes conclusiones si queremos obtener la mejor calidad de imagen:
- Utilizar el ISO Nativo: Siempre que sea posible, conviene utilizar el ISO NATIVO (o el segundo ISO Nativo si tu cámara es Dual Gain), ya que será el valor que nos brindará el máximo rango dinámico, la mayor fidelidad de color y el menor nivel de ruido. Es indispensable que investigues la arquitectura del sensor de tu modelo de cámara.
- Escalar con los ISO Nominales: Cuando por situaciones de poca luminosidad no sea posible utilizar el ISO base, podemos subir a los ISO NOMINALES, pero siempre incrementando la sensibilidad solo hasta el valor mínimo necesario.
- Evitar los ISO forzados extendidos: Evita a toda costa la utilización de los ISO digitales extremos (como ISO 50, Lo-1 o las extensiones H1/H2) al capturar en RAW, para proteger la integridad del archivo.
Hasta aquí este breve artículo sobre la sensibilidad en fotografía digital. Si te interesa estudiar esta disciplina y aprender fotografía como herramienta técnica y creativa, descubre los cursos de fotografía que el Instituto ha preparado para ti: www.institutoimago.com/cursos
Publicado en Artículos, Tecnología Fotográfica
Suscríbete a nuestros boletines
Las últimas noticias, artículos y recursos enviados a su bandeja de entrada semanalmente.

Comentarios
Sé el primero en comentar
Dejar un comentario